Más allá de la Astrología – Parte I

Más allá de la Astrología – Parte I


Muchas son las voces que intentan minimizar la importancia o efectividad de la astrología. Sin embargo, si la astrología no fuera más que una ridícula concepción errónea, la Tora no la prohibiría tan fuertemente, clasificándola como una rama de las distintas formas de idolatría. Incluso el nombre genérico que los sabios dan a la idolatría es Avodat Kojavim Umazalot (Servicio a las estrellas y al zodiaco).

La astrología y la predicción del futuro:

D´s creo el mundo con multiniveles, o sea, existen varios mundos que forman una cadena infinita que se extiende desde la Fuente misma de la existencia (D´s) hasta nuestro mundo, con innumerables mundos secuencialmente conectados entre sí. (Tzimtzumim).

Cada uno de estos mundos superiores imbuye al nivel inmediatamente inferior a él con existencia y energía. (Macho y Hembra).

Entre los mundos superiores y nuestro mundo concreto existe una etapa que es intermedia. Esta etapa, o mundo, no puede ser percibida directamente por nosotros, pero sí es accesible. Su función es transmitir las energías superiores hasta nuestro mundo, tanto la energía creativa como la hashgaja (Divina Providencia).

Este nivel intermedio es el mundo de los astros, el zodiaco, también llamado Mazal. Mazal no significa “suerte”sino que “fluidez”, puesto que representa el flujo de energía de un nivel superior hasta nuestro nivel.

La astrología es la “ciencia” que se ocupa de entender este mundo intermedio, utilizando el conocimiento de su estructura y sus cambios para predecir eventos en el mundo físico.

 La astrología no puede “leer el futuro”, simplemente está leyendo el presente. Quien conozca los astros puede decir lo que ocurrirá aquí porque las fuerzas causativas están estructuradas de ese modo ahora. Las fuerzas que provocan los acontecimientos ya han sido activadas.

La astrología no es una sabiduría trascendental, sino un conocimiento de los fundamentos de lo natural.

Analogía del experto en semillas: una persona común que ve una semilla no sabe qué brotará de ella, sin embargo, un experto sabe identificar de cada semilla que árbol brotará. El no ve el árbol futuro sino que sabe que de esta semilla que está delante de sus ojos se origina tal árbol.

Astrología e idolatría:

La idolatría es la idea de no relacionarse con la Fuente primordial, sino con los canales que transmiten la energía hacia nuestro mundo. El idólatra enfoca su mente en el zodiaco o en otras fuerzas naturales. Sus imágenes son representaciones tangibles de estas energías superiores.

El Rambam afirma que al principio de la historia humana la gente reconocía a Hashem. Luego llegó una época cuando la gente hizo el siguiente razonamiento: puesto que D´s utiliza agentes tales como las fuerzas naturales para llevar a cabo Su voluntad, seguramente que sería apropiado rendir honor a estas fuerzas como emisarios Suyos. Comenzaron entonces a rendir honor a estos agentes intermediarios al igual que a D´s. Con el paso del tiempo llegaron a olvidar a D´s mismo.

Este tipo de error no es casual. ¿Cuál fue la motivación que llevo a este error?

De hecho, la motivación de fondo para olvidar la Fuente única y recordar los niveles intermedios es el egoísmo.

La diferencia real que existe entre el culto a la Fuente y el culto a los agentes intermedios es que la preocupación fundamental del hombre que sirve a la Fuente es saber qué obligaciones tiene, ¿Qué es lo que quiere mi creador de mí? Pero uno que sirve a los intermediarios se preocupa de lo que ellos pueden hacer por él.

Después de todo, los intermediarios son la fuente inmediata que satisface las necesidades humanas. El idólatra alza su vista hacia ellos y se pregunta: ¿De qué modo pueden servirme?

La raíz de la diferencia es que el servicio auténtico presupone la comprensión de que D´s es todo y yo soy Su servidor. Pero la idolatría entiende que yo lo soy todo y mis dioses están aquí para servirme. Si es D´s el que cuenta y Él es el origen de la realidad, eso es culto verdadero. Pero si sólo yo cuento y la realidad no es más que el mundo de mis deseos personales, eso es idolatría.

Analogía de quien intenta sobornar el vendedor en lugar de pagar el precio justo al dueño …

La falsedad de la idolatría es considerar que los intermediarios, los astros, poseen un poder independiente, de ser libres para aceptar “sobornos” o ser fuentes intrínsecas de cualquier cosa.

 Sigue …

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