Ki Tetze: La esclavitud en la Tora – Parte I

La Visión Historica del Ébed [Parte I]

Por: Dr. Yitzhak Calafi

 

cozinhandNo entregarás a su amo al עבד (esclavo) que al huir de aquél busca tu protección. Estará contigo en el lugar que prefiera en cualquier ciudad tuya, y no lo explotarás. [Devarim 23:16-17]

Ibn Ezra declara que se trata de un esclavo no hijo de Israel, que huye de su amo, tampoco de Israel, para buscar refugio entre Am Israel: “Este fugitivo viene al campamento de Israel, por la Gloria del D-s de Israel, y por lo tanto extraditarlo sería incurrir en Hilul Ha-Shem, la profanación del Nombre de D-s.”

La Torá exige la libertad total de residencia para el fugitivo extranjero que podrá residir en el lugar que haya de elegir en alguna de tus ciudades, en lo bueno para él.

Esta ley de asilo, de no extradición no debía servir de pretexto para salvaguardar a un criminal. Los tratados entre todos los países establecían convenios de extradición. Los imperios y reinos vecinos mientras mantenían la paz incorporaban los convenios de extradición de esclavos fugitivos con el fin de mantener el statu quo, pero la Torá cerrará la posibilidad de firmar convenios de extradición con cualquier país. Israel devendrá “tierra de asilo”. [1]

 

Hoy prácticamente todos los países del mundo tienen trabajadores extranjeros pero el estatus de estos varía completamente de un país a otro. No es lo mismo ser trabajador extranjero no cualificado en los países nórdicos europeos que en países musulmanes como Sudán, Mauritania, Arabia Saudita, país al que estados, alguno de ellos tambHkg4294866ién musulmanes, han prohibido a sus conciudadanos emigrar por la bestialidad con que son tratadas por los devotos del Islam las mujeres inmigrantes no cualificadas. [2]

El estatus del עבד – traducido como esclavo, siervo- perteneciente a un amo israelita en Eretz tenía una relación totalmente diferente en comparación con la de un esclavo perteneciente a un amo egipcio, griego, romano en sus respectivos imperios, mayor que la actual diferencia entre la relación laboral y estatus que tiene una trabajadora extranjera en Arabia Saudita con el de una inmigrante trabajadores en un país escandinavo.

 

עבד ébed, -siervo, esclavo- la misma palabra, pero dos realidades diametralmente opuestas:

Estatus del esclavo en los imperios

En el Antiguo Egipto, Babilonia, Asiria, Antigua Grecia, y Antigua Roma, los esclavos eran la base de sustentación del sistema económico. La administración imperial, la Corte, los terratenientes, los militares, y los funcionarios vivían de la plusvalía generada por los esclavos. En los imperios el número de esclavos sobrepasaba con creces al de ciudadano, necesarios para poder sostener la estructura piramidal. El trabajo manual estaba desvalorizado y desprestigiado en todos aquellos imperios, lo que empujaba prácticamente a todos los ciudadanos libres a tener esclavos, y a permanecer ociosos o dedicarse a actividades militaequestrian_slaveres y paramilitares, como la caza, las carreras, y a las diversiones como espectadores del circo. [3]

La fuente de esclavos era la captura de prisioneros al enemigo, la compra de esclavos en el mercado, la auto venta de un hombre libre, el secuestro de niños libres vendidos como esclavos, los hijos de indigentes, los niños abandonados. [4] Los esclavos serán empleados en todas las áreas, como campesinos, obreros, prostitución masculina y femenina, profesionales: médicos, maestros, músicos, profesores, escultores, cocineros, los menos afortunados a galeras, y aún peor, en las minas, mientras las élites de los hombres libres de Grecia y Roma encauzan sus actividades hacia las tareas militares y políticas. [5]

Desde el siglo II dEC empezaron a utilizarse collares de metal que llevaba escrito el nombre del dueño en vez de marcar a los esclavos. Estos collares se hicieron tan comunes que la inscripción “T.M.Q.F.”(tene me quia fugio, “detenme ya que soy un fugitivo”) era suficiente. Hasta el siglo IV dEC normalmente se marcaba la cara de los fugitivos capturados, pero debido a la presión cristiana, Constantino el Grande, en el año 315 ó 316, limitó la marca a las manos y a las piernas.

Estatus del esclavo en Eretz

El sistema israelita político-económico de Am Israel, regulado por la Torá, prohibía una amplia Corte con aspiraciones imperiales, las fronteras estaban delimitadas y no era posible ampliarlas, tampoco había un cuerpo funcionarial potente, ni disponía de un cuerpo militar permanente. Al no permitirse vender la tierra a perpetuidad ya que cada 50 años se tenía que restituir a sus antiguos dueños, no se posibilitaba la existencia de latifundios, y por ende no se necesitaban prácticamente siervos. El porcentaje de עבד era ínfimo en relación al número de israelitas. En Eretz hasta los intelectuales de la época, los jajamim, trabajaban manualmente, lo que fue y ha siעבד עבריdo un factor de desarrollo técnico-científico del pueblo judío, no olvidemos que muchos apellidos judíos en Europa del Medioevo eran relativos a oficios manuales. [6]

La fuente de esclavos en Eretz era por sentencia condenatoria del Bet Din al ladrón al que se le sancionaba a trabajar para restituir y compensar el robo en caso de no poder indemnizar pecuniariamente a la víctima, por las deudas que no se podían pagar, por la auto venta de un hombre libre, o por la captura y compra de esclavos enemigos que habían atacado Eretz, como restitución por el daño que habían cometido al estado y a la colectividad israelita. El tiempo de siervo vencía en el séptimo año.

Cuando comprares un siervo hebreo servirá para ti seis años, y al séptimo año saldrá libre gratuitamente [Shemot 21:2]

Y cuando golpeare un hombre el ojo de su siervo o de su criada y lo inutilizare, le dará su libertad por su ojo. Y si hiciere caer un diente de su siervo o de su criada, le dará su libertad por su diente. [Shemot 21:26-27]

Cuando un hombre hiriere a su siervo o a su sierva con la vara y la víctima muriere bajo su mano, el muerto será vengado (con la muerte del amo). [Shemot 21:20]

Es por lo que se decía: “קדברשהםQuien ha comprado un esclavo, ha comprado un amo”.

La esclavitud fue abolida en Eretz desde el comienzo de la época del Segundo Templo en el año 516 antes de la EC. (basado en Talmud Babli, Guitin 65 a, Mishne Torah Hiljot). [7] Cada Pesaj los israelim tenían que revivir y reinteriorizar, el haber sido esclavos en Egipto y haber sido tratados con dureza, siendo una mitzva que cumplimos años tras año.

Y recordarás que siervo fuiste en Egipto, al cumplir tales preceptos [Devarím 16:12]

Am Israel tiene el estatus de עבד siervo del Eterno, por lo que עבד no tiene un estatus degradante o de inferioridad, como en Grecia o Roma antiguas. [8]

 

La esclavitud en Platón, Aristóteles y Agustín de Hipona, base ideológica del esclavismo en Edom

platao

Platón es uno de los mayores filósofos del mundo, nació en Atenas (427-347 aEC) en el seno de la aristocracia griega, descendiente del último rey de Atenas, fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles. En el año 387 aEC viajó por primera vez a Sicilia, a la poderosa ciudad de Siracusa, gobernada por el tirano Dionisio; allí conoció a Dión, el cuñado de Dionisio, por quien se sintió poderosamente atraído y al que transmitió las doctrinas socráticas acerca de la virtud y del placer. Al final de su visita, Platón fue vendido como esclavo por orden de Dionisio y rescatado por el cirenaico Anníceris en Egina, polis que estaba en guerra con Atenas. A pesar de esta desagradable situación, Platón siguió defendiendo la esclavitud, como la gran mayoría de los filósofos de su época. [9]

Platón consideraba que existía una jerarquía de naturalezas humanas donde solamente la más alta gozaba de dignidad. El fundamento de esta dignidad derivaba de una capacidad innata para lograr un modelo de conducta individual de acuerdo con la Justicia. En este esquema, la dignidad del Hombre dependía de la presencia de ciertas facultades en el Hombre que le permitía neutralizar la animalidad y lo finito de su persona y expresar lo divino y lo superior de su alma.

Al vincular lo humano con ciertas facultades de la naturaleza humana, Platón llegó a justificar la esclavitud. Así, los que no podían gobernar “las fieras” de su naturaleza debían por su propio bien ser gobernados por los que sí tenían una naturaleza divina. Describió a los esclavos y a los trabajadores pobres no propietarios, como aquellos que no tenían dominio sobre sí mismos, dominados por sus instintos animales: Y el artesanado y la clase obrera, ¿por qué crees que son vituperados? ¿Diremos que por otra cosa sino que son gente en quienes la parte mejor es débil por natGreek Slaveuraleza, de modo que no puede gobernar a las bestias que hay dentro, sino que las sirve y no es capaz de aprender más que adularlas (…)?

Por consiguiente, para que esa clase de Hombre sea gobernada por algo semejante a lo que rige al Hombre superior, sostenemos que debe ser esclava de este mismo Hombre (…) porque es mejor para todo ser el estar sujeto a lo divino y racional. [10]

Platón no contempló para nada la idea de una humanidad compartida entre todos los hombres. De forma general como señala Finkielkraut [11]:

La idea de que todos los pueblos del mundo forman una humanidad única, no es, ciertamente, consustancial al género humano. Es más, lo que ha distinguido durante mucho tiempo a los hombres de las demás especies es precisamente que no se reconocían unos a otros. Lo propio del hombre era, en los inicios, reservar celosamente el título de hombre exclusivamente para su comunidad. No basta tener rostro humano para pertenecer de pleno derecho a la Humanidad. Hay que vivir además conforme a una tradición decidida y declarada por los dioses.

Platón creía en efecto haber demostrado la douleia es decir la servidumbre natural de los esclavos porque no habían preferido la muerte, demostrando así su naturaleza cobarde e inferior. [12] Platón pslaveryensó que los esclavos, quienes eran en mayoría enemigos derrotados, demostraban su servidumbre natural rechazando el suicidio.

Ahora bien, esta tesis de Platón chocaba con los relatos históricos que mostraron que los bárbaros también luchaban para conservar su libertad e incluso para defender la democracia. Con esta justificación y fundamentación de la esclavitud parece difícil encontrar en Platón rasgos que hubieran podido constituir precedentes a la dignidad humana. En Platón no existe tal “benevolencia interracial” sino precisamente su contrario: la exaltación de la superioridad y la dominación de unos sobre otros.

La definición previa una naturaleza humana dentro del marco ético ideal platónico precipitó posteriormente en el pensamiento europeo y cristiano la justificación de la esclavitud, negando a algunos individuos cualquier humanidad, al considerar la superioridad de unos individuos sobre otros.

Aristóteles (384 – 322 aEC) filósofo, lógico y científico de la Antigua Grecia cuyas ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios. Ha sido, junto con Platón, uno de los mayores filósofos que han existido.

En Política, libro primero, capítulo II, Aristóteles tratará el tema de la esclavitud. [13] y considerará que el esclavo es una propiedad viva del amo, necesario para que el hombre libre pueda dedicarse a la política y a la filosofía, el esclavo es esclavo por su naturaleza, por su esencia, y es innatamente inferior al hombre libre, y debido a la ley natural, el esclavo pertenece al hombre libre. Aristóteles afirmará que la igualdad entre los hombres es funesta para la humanidad, ya que aristo03el esclavo tiene que asumir su rol de inferioridad y pertenencia, y así como el alma manda al cuerpo, el señor manda sobre el esclavo.

La utilidad del esclavo es similar al de los animales domésticos, la Naturaleza ha hecho a unos hombres libres y a oros naturalmente esclavos, y que para estos últimos es la esclavitud tan útil como justa. Para Aristóteles la relación fundamental entre el señor y el esclavo no se da por normas o por convención, sino por naturaleza, siendo el esclavo un elemento necesario, una posesión necesaria dentro de la economía, tal como la naturaleza ha impuesto, por lo que el esclavo es tomado como una parte animada y separada de su cuerpo.

 

Articulo relacionado:

¿Violencia en la Torah?

 

Si te gusta este artículo, recomendamos también:

Medicina Judaica: el Brit Milá

 

 

NOTAS

[1] Tratado de paz de Qadesh

http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Qadesh

El tratado de Qadesh, tratado de paz firmado alrededor del 1285 aEC entre los imperios de Hatti y Egipto, el primero de que se tiene constancia escrita, y formalizado entre el faraón Ramsés II y el rey Hattusil III dieciséis años después de la batalla que enfrentó a ambos reinos dirigidos por el propio Ramses y por el entonces rey hitita Muwatallis II, hermano del signatario, incorporaba un convenio de extradición: Si un hombre huye del país hitita, o dos personas, y si huyen del país hitita, y si vienen al país de Egipto, y si un noble huye del país hitita o de una ciudad y huyen del país hitita para ir al país de Egipto, entonces Reamasesa tiene que hacerlos llevar a su hermano. Mira, el hijo del país hitita y los hijos del país de Egipto están en paz. Si unas personas huyen del país de Egipto para ir al país hitita, entonces Hattusili, el gran rey, el rey del país hitita, tiene que hacerlos llevar a su hermano. Mira, Hattusili el gran rey, el rey del país hitita, y Reamasesa, mai-Amana, el gran rey, el rey del país de Egipto, tu hermano, están en paz.

[2]Esclavitud, tortura, y asesinato en Arabia Saudita. Por Eduard Yitzhak.8 julio 2011

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=16477&mes=7&ano=2011

Varios países prohíben a sus mujeres trabajar en Arabia Saudita. 10 agosto 2012

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=24263&mes=&ano=

[3] Las polis griegas adquirieron mayormente su riqueza en el trabajo de los esclavos.. En la Atenas de Pericles la proporción esclavos/ciudadanos libres era quizá de 3 a 2. En otras polis (Quíos, Egina, Corinto) probablemente había mayor porcentaje de esclavos. Aristóteles daba por supuesto la necesidad de esclavos en abundancia y Jenofonte proponía como proporción ideal 3 a 1. Los esclavos fueron utilizados de forma habitual en la artesanía, la industria y la agricultura en escala superior a la utilización doméstica, propia de una concepción menos utilitaria y más de ostentación. La esclavitud devino el estatus de la mayoría de los habitantes de las polis. La libertad y la esclavitud helénicas eran indivisibles: cada una de ellas era la condición estructural de la otra. Las guerras interiores y exteriores a partir de finales del siglo III aEC (Guerras Púnicas, guerras sociales y guerra civil) pusieron bajo el control de la oligarquía senatorial grandes territorios, de forma especial en el sur de Italia. Al mismo tiempo acentuaron dramáticamente la decadencia del campesinado romano, que en otros tiempos había constituido la sólida base de pequeños propietarios de la pirámide social de la ciudad. La movilización sin fin agotó a los assidui, llamados año tras año a la legión. Los que no morían eran incapaces de conservar sus tierras, absorbidas por la nobleza ecuestre y senatorial. Del año 200 al 167 aEC más del 1º por ciento de todos los hombres libres y adultos de Roma estuvieron alistados permanentemente en el ejército. Este gigantesco esfuerzo militar sólo era posible porque la economía civil en la que se apoyaba podía funcionar hasta ese punto gracias al trabajo de los esclavos, que liberaba las correspondientes reservas de mano de obra para los ejércitos de la República. A su vez las guerras victoriosas proporcionaban más cautivos-esclavos para enviar a las ciudades y las fincas de Italia. El resultado final fue la aparición de unas propiedades agrarias, los latifundios cultivadas por esclavos, de un tamaño hasta entonces desconocido. Los mayores podían alanzar más de 80.000 hectáras. Incluso siendo dispersos, sus fincas individualizadas solían superar los 500 iugera (120 hectáreas) y no eran raros tamaños diez veces superiores. Aumentó la combinación del cultivo de vid y olivo con el de los cereales, y la superficie dedicada a la ganadería. La comercialización estaba asegurada por las vías terrestres (calzada romana) y las rutas marítimas de un Mediterráneo pacificado que llevaban la producción a las ciudades, la mayor la propia Roma. A larga distancia las grandes metrópolis de Oriente proporcionaban un comercio de lujo.

A finales de la República quizá el 90% de los artesanos de Roma eran de origen esclavo. Se calcula que en el 225 aEC habría en Italia 4.400.000 personas libres frente a 600.000 esclavos. En el año 43 aEC la población libre no habría crecido, mientras que los esclavos serían 3.000.000 (cinco veces más que en la fecha anterior).

http://es.wikipedia.org/wiki/Modo_de_producci%C3%B3n_esclavista

[4] En el curso de una guerra, el vencedor se convertía en dueño y señor absoluto de los bienes y de las personas del pueblo vencido, y el vencido era esclavizado y vendido como tal esclavo. El número de esclavos disponibles en los mercados variaran en función de actividad militar. También un hombre libre se podía vender como esclavo. Los hijos de padres esclavos o madre esclava eran esclavos por esta razón. Los niños que nacían libres podían devenir esclavos su sus progenitores eran indigentes y los vendían, o como era más habitual, mayormente en el caso de niñas, los salvadores tenían el derecho a criar al niño y quedárselo como esclavo o prostituirla. Un hombre libre si no pagaba sus impuestos perdía la ciudadanía. Los adultos, al igual que los niños, podían caer en manos de los secuestradores y ser vendidos como esclavos. La importación de esclavos llegó a convertirse en Grecia en el tercer producto de importación en el orden de importancia, éstos procedían en su mayoría de las regiones orientales, Caria y Cilicia, regiones del Ponto y también del norte del Egeo, especialmente Tracia. Igualmente el tráfico de esclavos también adquirió unas dimensiones considerables en Roma, especialmente durante la República, alimentado por los piratas; el principal mercado de esclavos era Delos, en donde a finales del siglo II llegaron a venderse hasta diez mil esclavos cada día.

La esclavitud en Grecia y Roma

José Antonio Fernández Cáceres

http://personal.telefonica.terra.es/web/mir/ferran/Esclavitud.htm

[5] Los esclavos eran enviados al campo para trabajar como labradores, otros a la industria textil, naval y militar de la época, otros eran artesanos, profesionales: médicos, profesores, maestros, banqueros y cambistas, músicos, cocineros, escultores, otros eran destinados a ejercer practicas homosexuales, otras como acompañantes sexuales y prostitutas, los más desafortunados a galeras y aún peor, a las minas, cuyas expectativas de vida se reducían considerablemente. La mayor parte de médicos, maestros, y profesores en Grecia y Roma fueron esclavos, las elites romana y griega encauzaron sus actividades creativas hacia las tareas militares y políticas.

En el Derecho administrativito greco-egipcio, el esclavo era considerado como una cabeza de ganado, siendo registrado en los libros públicos, debiendo pagar su amo un impuesto por ellos igual que por el ganado. En el Derecho penal, el esclavo es responsable de sus propios delitos, pudiendo ser rescatado por su amo pagando una multa. En Roma la primitiva esclavitud se caracterizaba por una diferencia étnica de los esclavos en relación con los romanos y por la total disponibilidad del esclavo por parte del amo. Pero estos esclavos eran muy escasos, estaban integrados en la familia del amo, tomaba parte de sus ritos religiosos; en general su condición no difería mucho de la de los niños. Las XII tablas, este texto fundamental del derecho romano a mediados del siglo V aEC atestigua que el padre puede vender a sus hijos. En cambio, puede adoptar a un esclavo. Sin embargo, es obvio que existe una diferencia esencial entre el hijo y el esclavo. El primero está destinado a convertirse en ciudadano y en padre de familia, mientras que el segundo se quedará como es. Pero la situación cambió a partir del siglo III. Debido al aumento del número de esclavos como consecuencia de las guerras. Aunque, desde el punto de vista jurídico, la situación del esclavo siguió siendo la misma, no sucedió lo mismo en el plano social. El esclavo ya no estaba integrado en la familia y no se le otorgaba ningún valor. Los amos llevaban una vida totalmente diferente a la de los esclavos, quienes trabajaban por equipos en condiciones muy malas. Las condiciones que soportaron los esclavos en el mundo romano fueron duras, incluso peores que en la Atenas democrática. El esclavo carecía de personalidad jurídica; era considerado una cosa propiedad del amo, el cual podía castigarle a su antojo hasta con la pena de muerte en determinadas circunstancias.

En Roma, los esclavos hicieron lo posible por salir de su estatus servil. Algunos fugitivos lograron escapar; otros incluso fueron elegidos para desempeñar cargos públicos antes de que se descubriera su condición. Pero la mayoría de los fugitivos fueron capturados de nuevo, su manera de hablar solía identificarles como no romanos, por otro lado las recompensas a los delatores reforzaban los esfuerzos del estado por devolver los fugitivos a sus propietarios.

[6] http://es.scribd.com/doc/80884793/Significado-de-Los-Apellidos

[7] El segundo mes del segundo año (535 aEC), y ante la emoción y júbilo del público allí congregado (Tehilim 116-118), se pusieron los cimientos del Segundo Templo. En la primavera del 516 aEC estaba listo para la consagración, más de veinte años después del Retorno desde el Cautiverio. El templo fue terminado el tercer día del mes de Adar, en el sexto año del reinado de Darío (Ezrá 6:15).

http://www.masuah.org/Jumash/shemot_C21comm.htm

[8] ¿No es acaso Israel un siervo, un siervo nacido en casa? [Yermiyahu 2:14]

Pero tú, oh Israel, eres Mi siervo; tú, oh Iaacov a quien escogí, descendencia de Abraham, Mi amigo. Yo te tomé de los extremos de la tierra, y de sus regiones más remotas te llamé diciéndote: ‘Tú eres Mi siervo; Yo te he escogido y no te he desechado.[Yeshayahu 41:8-9]

Mi siervo eres tú, oh Israel; en ti Me gloriaré. [Yeshayahú 49:3]

Pero ahora, así ha dicho el Eterno, el que te creó, oh Iaacov; el que te formó, oh Israel: No temas, porque Yo te he redimido. Te he llamado por tu nombre; tú eres Mío.

…’Vosotros sois Mis testigos, dice el Eterno, y Mi siervo que escogí, para que Me conozcáis y Me creáis, y entendáis que Yo soy, antes de Mí no fue formado dios, ni lo será después. [Yeshayahu 43:1, 10]

He aquí que Mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. [Yeshayahu 52:13]

Vosotros sois Mis testigos, dice HaShem, y Mi siervo que Yo elegí… [Yeshayahu 43:10]

Ahora pues, oye, Jacob, siervo Mío, y tu, Israel, a quien Yo escogí. [Yeshayahu 44:1]

Acuérdate de estas cosas, oh Jacob, e Israel, porque Mi siervo eres. Yo te forme, siervo Mío eres tú; Israel, no Me olvides. [Yeshayahu 44:21]

Por amor de Mi siervo Jacob, y de Israel Mi escogido…[Yeshayahu 45:4]

… decid: Redimió HaShem a Jacob Su siervo [Yeshayahu 48:20]

y me dijo: Mi siervo eres, oh Israel, porque en ti Me gloriaré [Yeshayahu 49:3]

¿Quién es ciego, sino Mi siervo? ¿Quién es sordo, como Mi mensajero que envié? ¿Quién es ciego como Mi escogido, y ciego como el siervo de HaShem? [Yeshyahu 42:19]

[9] http://es.wikipedia.org/wiki/Plat%C3%B3n

[10] Platón, República, (590c), op.cit., p. 453 El esclavo, según Platón, no era capaz de encontrar un equilibrio entre las tres partes del alma –vegetativa, animal y racional- tal como la concebía el filósofo griego, por lo que se dejaban guiar por su animalidad, y por su propio bien los esclavos debían aceptar dejarse gobernar por los “Hombres Superiores”, siendo la jerarquía de unos superior a los otros de manera innata, lo que negaba cualquier posibilidad de igualdad entre los seres humanos. Dicha concepción se profundizó en la definición platónica según la cual cualquier aspecto de la vida gravitaba en torno a un “dominante” y un “dominado”. Del mismo modo que por no tener una capacidad racional, los animales eran seres inferiores a los hombres, esta misma supuesta falta de racionalidad en algunos individuos, justificaba su sumisión a otros que sí gozaban de racionalidad y de libertad, como él y los filósofos. El hombre que no poseía virtud era por tanto de naturaleza servil y era mejor para él convertirse en esclavo. Platón veía en la “raza de los esclavos”, seres que no tenían nada sano e inteligente, lo que no era impedimento para que el amo tratase lo máximo posible sin violencia, en la medida de lo posible, cometiendo “menos injusticia con los esclavos que con los iguales” y el amo nunca debía dirigirse al esclavo como si fuera libre y tratar de corromperle. Cuando le dirigía la palabra era solamente para una orden pura y, debía según los casos, castigarlo físicamente. La esclavitud y su justificación a través de una previa definición de una naturaleza humana ideal, es decir racional y divina, impidió que pudiese derivarse la idea de igual dignidad humana en los planteamientos platónicos. Además Platón trató de identificar más precisamente a las personas que debían convertirse en esclavos. Con el fin de preservar la raza griega de la esclavitud y hacer que Atenas fuera respetada por otros pueblos, Platón vinculó la cuestión esclavista con las guerras contra los bárbaros, justificando la esclavización de esos últimos. Trató de hacer coincidir la naturaleza del esclavo con la condición del derrotado y del extranjero. [11] Finkielkraut, A., La humanidad perdida, Anagrama, trad. Th. Kauf, Barcelona, 1998, p. 13. [12] [DOC] LAS PREMISAS DE LA DIGNIDAD HUMANA – E-Archivo

e-archivo.uc3m.es/bitstream/10016/3052/1/Tesis_Pele.doc C. La justificación de la esclavitud en Platón

[13] Aristóteles· Política· libro primero, capítulo II De la esclavitud http://www.filosofia.org/cla/ari/azc03021.htm

Y partirá de que el Estado se compone de familias. “Los elementos de la economía doméstica son precisamente los de la familia misma, que, para ser completa, debe comprender esclavos y hombres libres, … siendo las partes primitivas y simples de la familia el señor y el esclavo, el esposo y la mujer, el padre y los hijos, deberán estudiarse separadamente estos tres órdenes de individuos, para ver lo que es cada uno de ellos y lo que debe ser. … La propiedad es una parte integrante de la familia; y la ciencia de la posesión forma igualmente parte de la ciencia doméstica, … Puede decirse que la propiedad no es más que un instrumento de la existencia, la riqueza una porción de instrumentos, y el esclavo una propiedad viva; sólo que el operario, en tanto que instrumento, es el primero de todos. … Si cada instrumento pudiese, en virtud de una orden recibida o, si se quiere, adivinada, trabajar por sí mismo, como las estatuas de Dédalo o los trípodes de Vulcano«que se iban solos a las reuniones de los dioses»; si las lanzaderas tejiesen por sí mismas; si el arco tocase solo la cítara, los empresarios prescindirían de los operarios, y los señores de los esclavos. Los instrumentos, propiamente dichos, son instrumentos de producción; la propiedad, por lo contrario, es simplemente para el uso. Así, la lanzadera produce algo más que el uso que se hace de ella; pero un vestido, una cama, sólo sirven para este uso. Además como la producción y el uso difieren específicamente, y estas dos cosas tienen instrumentos que son propios de cada una, es preciso que entre los instrumentos de que se sirven haya una diferencia análoga. La vida es el uso y no la producción de las cosas, y el esclavo sólo sirve para facilitar estos actos que se refieren al uso.

El señor es simplemente señor del esclavo, pero no depende esencialmente de él; el esclavo, por lo contrario, no es sólo esclavo del señor, sino que depende de éste absolutamente. Esto prueba claramente lo que el esclavo es en sí y lo que puede ser. El que por una ley natural no se pertenece a sí mismo, sino que, no obstante ser hombre, pertenece a otro, es naturalmente esclavo. Es hombre de otro el que en tanto que hombre se convierte en una propiedad, y como propiedad es un instrumento de uso y completamente individual…. La autoridad y la obediencia no son sólo cosas necesarias, sino que son eminentemente útiles. Algunos seres, desde el momento en que nacen, están destinados, unos a obedecer, otros a mandar; aunque en grados muy diversos en ambos casos. …

Es preciso, repito, reconocer ante todo en el ser vivo la existencia de una autoridad semejante a la vez a la de un señor y la de un magistrado; el alma manda al cuerpo como un dueño a su esclavo; y la razón manda al instinto como un magistrado, como un rey; porque evidentemente no puede negarse, que no sea natural y bueno para el cuerpo el obedecer al alma, y para la parte sensible de nuestro ser el obedecer a la razón y a la parte inteligente. La igualdad o la dislocación del poder, que se muestra entre estos diversos elementos, sería igualmente funesta para todos ellos. Lo mismo sucede entre el hombre y los demás animales: los animales domesticados valen naturalmente más que los animales salvajes, siendo para ellos una gran ventaja, si se considera su propia seguridad, el estar sometidos al hombre. Por otra parte la relación de los sexos es análoga; el uno es superior al otro; éste está hecho para mandar, aquél para obedecer. Esta es también la ley general, que debe necesariamente regir entre los hombres. Cuando es uno inferior a sus semejantes, tanto como lo son el cuerpo respecto del alma y el bruto respecto del hombre, y tal es la condición de todos aquellos en quienes el empleo de las fuerzas corporales es el mejor y único partido que puede sacarse de su ser, se es esclavo por naturaleza. Estos hombres, así como los demás seres de que acabamos de hablar, no pueden hacer cosa mejor que someterse a la autoridad de un señor; porque es esclavo por naturaleza el que puede entregarse a otro; y lo que precisamente le obliga a hacerse de otro, es el no poder llegar a comprender la razón, sino cuando otro se la muestra, pero sin poseerla en sí mismo. Los demás animales no pueden ni aun comprender la razón, y obedecen ciegamente a sus impresiones. Por lo demás, la utilidad de los animales domesticados y la de los esclavos son poco más o menos del mismo género. Unos y otros nos ayudan con el auxilio de sus fuerzas corporales a satisfacer las necesidades de nuestra existencia. La naturaleza misma lo quiere así, puesto que hace los cuerpos de los hombres libres diferentes de los de los esclavos, dando a éstos el vigor necesario para las obras penosas de la sociedad, y haciendo, por lo contrario, a los primeros incapaces de doblar su erguido cuerpo para dedicarse a trabajos duros, y destinándolos solamente a las funciones de la vida civil, repartida para ellos entre las ocupaciones de la guerra y las de la paz.

…es evidente que los unos son naturalmente libres y los otros naturalmente esclavos; y que para estos últimos es la esclavitud tan útil como justa.

Con razón se puede suscitar esta cuestión y sostener que hay esclavos y hombres libres que lo son por obra de la naturaleza; se puede sostener que esta distinción subsiste realmente siempre que es útil al uno el servir como esclavo y al otro el reinar como señor; se puede sostener, en fin, que es justa, y que cada uno debe, según las exigencias de la naturaleza, ejercer el poder o someterse a él. Por consiguiente la autoridad del señor sobre el esclavo es a la par justa y útil; lo cual no impide que el abuso de esta autoridad pueda ser funesto a ambos. El interés de la parte es el del todo; el interés del cuerpo es el del alma; el esclavo es una parte del señor, es como una parte viva de su cuerpo, aunque separada. Y así, entre el dueño y el esclavo, cuando es la naturaleza la que los ha hecho tales, existe un interés común, una recíproca benevolencia; sucediendo todo lo contrario, cuando la ley y la fuerza por sí solas han hecho al uno señor y al otro esclavo. …

Todos estos aprendizajes constituyen la ciencia de los esclavos. Saber emplear a los esclavos constituye la ciencia del señor, que lo es, no tanto porque posee esclavos, cuanto porque se sirve de ellos. Esta ciencia en verdad no es muy extensa ni tampoco muy elevada; consiste tan sólo en saber mandar lo que los esclavos deben saber hacer. Y así, tan pronto como puede el señor ahorrarse este trabajo, cede su puesto a un mayordomo para consagrarse él a la vida política o a la filosofía.

3 Trackbacks & Pingbacks

  1. Los esclavos en la Torah | Centro Kehila
  2. Ki tetze: La esclavitud en la Tora – Parte II – Judaísmo para Morim y Rabanim | Centro Kehila
  3. Tetzave: Hasta la última gota | Judaísmo para Morim y Rabanim | Centro Kehila

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*


WordPress Anti-Spam by WP-SpamShield