El Negacionismo de la Shoa I: Una ofensa al sentido común

Holocausto
Holocausto

Por: Daniel Osowicki Cymbler

Imagen: Por Faigl.ladislav bajo Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported license.

Este es el primer artículo de una serie sobre el tema del Negacionismo del Holocausto.
Para los otros textos:
El Negacionismo II – Ideología y desarrollo

El Negacionismo III – Nunca hubo el Holocausto

Introducción:

El discurso antisemita moderno trastoca un fenómeno histórico de notable relevancia para la historia del pueblo judío y de la humanidad como lo fue la Shoá y lo presenta como una simple farsa o exageración de los judíos luego de la Segunda Guerra Mundial para obtener ventajas territoriales sobre las víctimas árabes /palestinas.Indudablemente uno de los rasgos más característicos del nuevo antisemitismo es su marcado, pero a su vez disfrazado, antisionismo. Hablamos de marcado ya que las acusaciones son dirigidas exclusivamente contra el Estado de Israel, al cual, entre otras cosas se le cuestiona su derecho a defenderse militarmente basado esto, en un cuestionamiento mucho más profundo ligado a su derecho de existir como estado judío. Decimos disfrazado ya que no es más que una veta del clásico antisemitismo contra el pueblo judío solo que esta vez se materializa en torno a su manifestación nacional y estatal.

Sin lugar a dudas los últimos años han demostrado esta realidad en las palabras del presidente iraní Ahmadinejad y su constante llamado a la destrucción del Estado de Israel.

Su lógica antisemita se basa en la afirmación de la inexistencia de la Shoá y la creación de un Estado judío artificial en la tierra de Israel.

“Ellos han inventado una leyenda en la cual los judíos fueron masacrados y la pusieron por encima de Dios, las religiones y los profetas. En occidente se le ha dado mayor significado al mito del genocidio judío, aún más que a Dios, la religión y los profetas, y se trata de manera severa con aquellos que niegan esta leyenda pero no hacen nada a aquellos que niegan a Dios, la religión y los profetas. Si ustedes quemaron a los judíos, ¿por qué no le dan un pedazo de Europa, los Estados Unidos, Canadá o Alaska a Israel? Nuestra pregunta es, si ustedes cometieron el crimen, ¿por qué una nación inocente como Palestina tiene que pagar por ese crimen?.” [1]

No es de asombrar que sea precisamente este personaje y su gobierno los que hayan patrocinado hace pocos años atrás una de las conferencias más grandes de negacionistas del Holocausto [2].

Sin embargo, la corriente pseudo histórica  denominada Negacionista (del Holocausto), no surge en el mundo musulmán sino en el continente europeo. Para lograr un cierto status académico (del cual carecen por completo) desde sus inicios se hicieron llamar “revisionistas [3]”, encubriendo de esta forma sus verdaderas intenciones antisemitas, tras una supuesta revaloración del pasado histórico.

Según Koenraad Elst:

“Negacionismo significa la negación histórica de los crímenes de lesa humanidad. No se trata de una reinterpretación de los hechos conocidos, sino la negación de los hechos conocidos. El término Negacionismo ha ganado popularidad como el nombre de un movimiento que niega un crimen de lesa humanidad, el genocidio nazi de los Judíos en 1941-45, también conocido como el holocausto (griego: sacrificio de fuego) o la Shoah (hebreo: catástrofe). El negacionismo es mayoritariamente identificado con el esfuerzo de re-escribir la historia de tal manera que el hecho del Holocausto se omita.”

En muchos países occidentales, la negación del Holocausto es un delito contemplado en los distintos códigos penales. El negacionismo conlleva un doble delito. Por un lado un total “blanqueamiento” de las atrocidades realizadas por el nazismo implicando de esta forma una apología al delito y una incitación al odio racial.

El movimiento revisionista o negacionista nos plantea un serio dilema: Por un lado abrir el debate legitima su argumentos como “una opinión más, digna de respuesta”. Por otro lado, también perdemos si no les contestamos (“los judíos carecen de argumentos”).

Partiendo de la base que el negacionista es un antisemita convencido, no pretendemos entablar una discusión lógica y razanoble con esta clase de personas sino evitar que sus argumentos se difundan como posibles verdades y sean tomados en cuenta por la opinión públicas de los diferentes países.

Nuestro objetivo es dar a conocer sus argumentos, sus falacias y tergiversaciones y cómo refutarlos. Dar instrumentos concretos para que los educadores, rabinos, madrijim y líderes comunitários puedan combatir este fenómeno y preservar la memória de las víctimas del mayor crímen realizado en la história de la humanidad en general y del pueblo judío en específico.

Lizkor ve lo lishkoaj – Recordaremos y jamás olvidaremos.


[1]  El presidente iraní califica el Holocausto de “mito inventado por Occidente” Mahmud Ahmadineyah insiste en que se traslade a Europa o EE UU el Estado judío. www.elpais.com, 14/12/2005

[2] En diciembre del 2005, el gobierno iraní patrocinó el primer congreso de negacionistas del Holocausto en ese país.

[3] El revisionismo académico es el proceso de estudio y de reinterpretación de los sucesos históricos a la luz de nuevos datos más precisos o menos sesgados de los datos conocidos.

Para los textos siguientes de esta serie:
El Negacionismo II – Ideología y desarrollo

El Negacionismo III – Nunca hubo el Holocausto

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