Drasha para Jupá no religiosos

Yehuda y Tamar en este momento tal especial para ustedes, para las familias, para nuestros queridos Yaakov y Lea, Ploni y Plonit, me gustaría compartir con ustedes un pensamiento que aprendí esta semana. Imaginen que un día por la mañana ustedes despiertan y ven una cajita adornada, un regalo. Imagino que inmediatamente lo abrirían, antes mismo de salir de la cama. A lo mejor lo que está adentro de la cajita ni les gusta tanto, les parece inútil. Sin embargo, al día siguiente ahí está otra cajita. Con el mismo entusiasmo del día anterior, la abren y de esta vez encuentran una joya. Imaginen que a cada día alguien nos pone una nueva cajita. Imaginen como es vivir siempre con la curiosidad, la emoción, la sorpresa.

Yehuda y Tamar, la verdad es que exactamente así es la vida de un matrimonio. A cada día cada uno de ustedes, al despertar encontrará una cajita: su amada pareja. Nunca podrán saber lo que trae la cajita, si no la abren. Pero, curiosamente, se la abren con cariño, con amor, invariablemente ahí encontrarán justo el regalo que siempre desearon: el amor eterno.

Que D´s en este momento y por todas sus vidas los bendiga, con la constante voluntad de descubrir cada vez más el uno al otro y con la habilidad de hacerlo siempre con cariño y altruismo, pues esta es la verdadera receta del amor eterno. Que la unión entre ustedes que hoy se inicia, crezca a cada día, que el amor de ustedes se constantemente se multiplique. Que D´s habite entre vosotros con su presencia protectora, Amén.

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*


WordPress Anti-Spam by WP-SpamShield