La Etica Humana X La Etica Judía – Patre 4

Por: Dr. Yitzhak Calafi

 

4. IDEALISMO TRASCENDENTAL KANTIANO

kant 2El cuarto período surge con el idealismo trascendental o crítico de Immanuel Kant, (1724 – 1804) que acepta la necesidad y el determinismo en el mundo de la Naturaleza, pero considera que la libertad no es ni puede ser una cuestión física, es sólo y únicamente una cuestión moral y en el reino de la moral no sólo no hay libertad sino que no puede no haberla.

El mundo del fenómeno está regido por la necesidad, mientras que el mundo de la razón práctica esta regido por la libertad. La libertad es un postulado de la moralidad, “El hombre es libre porque no es enteramente una realidad natural”. Para Kant existe una conexión entre el reino de la libertad y el de la necesidad que se da dentro de una realidad unitaria aunque perteneciendo, dentro de su unidad, a dos mundos. La libertad no es ninguna realidad ni atributo de ninguna realidad; es un acto que se pone a sí mismo como libre.

 

Kant pretende demostrar la falsedad de toda doctrina moral que pretenda apoyarse en consideraciones empíricas, y otorgar a la ética una base exclusivamente racional y apriorística. El filósofo alemán partirá de la conciencia moral, del imperativo categórico, y cree que existe una ley moral innata en el hombre, un sentimiento universal del deber que emana de la conciencia humana. El fundamento de la conducta moral es la voluntad pura innata del hombre, facultad que se determina a sí misma por leyes o “principios a priori”, que nos dicen cómo debemos obrar.

La base de la ética kantiana se encuentra en el siguiente principio a priori: “Obra de modo que la máxima de tu voluntad pueda valer para kantsiempre, a la vez, como principio de legislación universal”. Estos principios a priori son objetivos al ser validos para la voluntad de todo ser racional, son universales: son formales, al carecer de contenidos concretos, la bondad o maldad de las acciones depende sólo de la voluntad pura, y son autónomos: la ley nace de la propia voluntad, la razón se impone la ley a sí misma.

 Kant concluye que los actos humanos son morales en cuanto se inician en un imperio o mandato categórico, emanado de la voluntad. Es moral la acción que se rige por un imperativo categórico: “el deber por el deber”, y para que un imperativo categórico pueda imponerse a una voluntad absoluta, es necesario que ésta sea libre. Si existe un deber acerca de una ley es porque se puede cumplir esa ley, siendo absoluta la obligación de realizar el bien, tal como se impone por el imperativo categórico, y para conseguir tal objetivo, la plena realización del bien, se necesita una duración indefinida, inmortalidad, para llegar a realizarla. La perfección del orden moral, concluirá Kant, exige la existencia divina, que es la unión del orden real con el ideal.

Kant postula la libertad como rectora del mundo de la ética, la inmortalidad del alma, y la conciencia moral es la conciencia de una exigencia absoluta.

”Reflexiona sobre tres cosas y no caerás en el poder del pecado: Conoce de dónde vienes, a dónde vas y ante quién estás destinado a rendir cuentas. ¿De dónde vienes? De una gota fétida. ¿A dónde vas? A un lugar de polvo (sepultura), vermes y gusanos. ¿Ante quién deberás rendir cuentas? Ante el Supremo, Rey de reyes, el Santo Bendito sea” [Pirké Avot 3.1]

La ley moral para ser universal tiene que trascender a todo ser humano y a la misma humanidad, e invariable en el tiempo y en el espacio, y únicamente esto puede acontecer si procede del Eterno, y no del interior de cada individuo, por muy honesto qupapele éste pretenda ser con su voluntad. Cuando la conciencia del ser humano es el patrón de la moralidad, por muy sincero que éste se crea y pueda ser, el universal kantiano deviene en relativismo ético, en el que cada individuo -presuponiéndole de un pensamiento honesto- piensa que su valor es universal, y, que su conciencia es el paradigma de justicia y de moralidad. Para Kant el imperativo categórico surge la propia conciencia y voluntad humana pura y la ley moral emana del mismo ser humano. La historia propia de cada individuo y el de la Humanidad muestra lo pobre que puede llegar a ser la propia voluntad, para nada universal.

Porque no hay sobre la tierra un hombre justo que haga el bien y no peque. [Kohélet 7:20]

Si la conciencia y voluntad de cada individuo deviene la medida de justicia, desaparece el patrón universal, deviniendo en puro relativismo ético, con pretendida “validez universal” para cada sujeto. No existe la misma conciencia en todos los individuos, y ya en el mismo individuo es cambiante a lo largo de la vida por la experiencia y por los conflictos de intereses. A pesar de que estamos hechos a imagen y semejanza del Creador no existe una voluntad pura en el ser humano. [Bereshit 1:26-27]

La actitud de Kant frente a la problemática metafísica es ambigua en tanto afirma por un lado que no conocemos ni podemos conocer lo Absoluto (puesto que el conocimiento humano se limita a la experiencia) pero, al mismo tiempo, considera al hombre un ente dotado de razón, facultad de lo incondicionado, de manera tal que la metafísica es considerada una necesidad natural en el hombre.cubo

Para que la ética sea universal y vacía de contenido empírico, tal como exige Kant, no puede proceder en absoluto de la conciencia de cada individuo, ser limitado, sino que ha de trascender a todos ellos, ha de proceder D-s e inmanente a su voluntad. Lo que invalida su tesis.

”Haz Su voluntad (de D-s) como si fuera la tuya para que Él haga tu buena voluntad como si fuera la Suya, para que Él anule la voluntad de otros ante la tuya” [Pirké Avot 2.4]

El judaísmo rechaza de plano que la ley moral proceda del mismo hombre, ésta emana únicamente de D-s. Precisamente al provenir la ley del Eterno, la ley es trascendental y esta deviene eterna y universal.

¿Cómo se va a juzgar uno a si mismo?

”…Emigra a un lugar donde hay estudio de la Toráh, … y no te fíes de tu propio entendimiento” [Pirké Avot 4:18]

”No actúes como juez estando solo, porque no hay más que Uno (D-s) que pueda juzgar solo…. “ [Pirké Avot 4.10]

“El que se abstiene de ser juez, se libra del odio, de cuasar robo y juramento falso; ” [Pirké Avot 4.9]

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